Un día de inmensa alegría se vivió en la comunidad del Colegio Fasta de Mar del Plata. En este mediodía, Uriel, alumno de 5.º año, y Zaira, alumna de 2.º año del Nivel Secundario, recibieron los sacramentos del Bautismo y la Primera Comunión.
La ceremonia tuvo un significado especial, ya que los jóvenes llegaron a esta decisión por una elección personal y madurada, un testimonio de fe que inspira a toda la comunidad.

Un camino forjado en el apostolado
La decisión de recibir los sacramentos es fruto de un camino de acompañamiento y servicio. Uriel y Zaira no son ajenos a la vida apostólica de Fasta, ya que han participado en diversas actividades: La Misión: Demostrando su compromiso con la evangelización en las calles y Ruca Tucún: Integrándose al ambiente de formación y servicio de los jóvenes del Movimiento.

Recibieron los sacramentos durante la Santa Misa, celebrada por el Padre Gabriel. Estuvieron rodeados de una gran muestra de afecto, acompañados por sus familiares, compañeros del colegio, miembros de La Misión y del Ruca, y directivos del Nivel Secundario.

La decisión personal y el tesoro de los sacramentos
El hecho de que dos alumnos de secundaria decidan recibir el Bautismo y la Primera Comunión por decisión propia subraya la vitalidad de la fe en la juventud de FASTA.
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El Bautismo: Es la puerta de la vida espiritual. Es el sacramento que borra el pecado original, hace al bautizado hijo de Dios y lo incorpora a la Iglesia. Recibirlo a esta edad es un acto de conciencia que marca el inicio formal de su vida en Cristo.
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La Primera Comunión (Eucaristía): Al recibir la Eucaristía, los jóvenes entran en la plena comunión con Jesús, fuente y cumbre de toda la vida cristiana. Es el alimento espiritual que les dará la fuerza para perseverar en el camino de la santidad que eligieron libremente.

El Colegio y la comunidad de Fasta celebran el coraje y la fe de Uriel y Zaira, que han respondido al llamado de Dios con la generosidad propia de un alma joven.






