Un desafío espiritual a 4.400 metros de altura

Nelson Santillan

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Jóvenes de la Región Centro hicieron cumbre en el Paso del Portillo y revivieron la gesta sanmartiniana

Por Lucas Colombarini, jefe de Ruca Curá

Los jóvenes de FASTA Argentina de la Región Centro —integrada por Mendoza, San Juan, Córdoba y Rosario— viven un verano de intensa actividad, marcado por el espíritu de superación, la formación y la vida comunitaria. En el marco de los campamentos regionales que se desarrollan durante el mes de enero en distintos puntos del país, una experiencia vivida en la cordillera mendocina se destacó por su profundidad histórica, humana y espiritual.

Un total de 57 jóvenes del movimiento FASTA, pertenecientes a la Región Centro y enmarcados en el campamento denominado “Herederos de Grandeza”, protagonizaron una exigente travesía de montaña que los llevó a hacer cumbre en el Paso del Portillo, a 4.400 metros sobre el nivel del mar. La expedición demandó tres días de ascenso y dos de descenso, atravesando parajes emblemáticos como Portinari, Yaretas y Manantiales, en condiciones propias de la alta montaña. Entre las principales dificultades se destacó la presencia de nieve acumulada, que llegó a superar los 60 centímetros, lo que complejizó notablemente la marcha y obligó a los jóvenes a abrir camino en medio del espeso manto blanco.

La experiencia, que evocó de manera directa la gesta del Cruce de los Andes, significó un verdadero desafío físico y espiritual. El esfuerzo compartido, el silencio de la altura y la inmensidad del paisaje se transformaron en una escuela concreta de fortaleza, sacrificio y fraternidad.

La hazaña quedó además inmortalizada en la montaña con la colocación de dos placas conmemorativas de profundo significado. La primera lleva el nombre de cada uno de los milicianos, jefes y acompañantes logísticos que alcanzaron la cumbre. La segunda fue dedicada a la Virgen del Carmen, proclamada patrona y generala de la actividad, siguiendo el ejemplo de nuestros próceres al poner bajo su amparo esta gran empresa, confiando a la Madre de Cuyo el fruto de la travesía.

El campamento se completó con una cabalgata y un recorrido histórico por el Manzano Histórico, fortaleciendo el contacto con las raíces mendocinas y el legado sanmartiniano. A lo largo de los días, se desarrollaron también charlas formativas sobre la gesta del General San Martín, el Cruce de los Andes y distintos hitos de la historia patria, orientadas a profundizar el amor por la Nación y el compromiso con el bien común.

Entre los momentos más significativos, se destacó la participación del cantante mendocino Omar Hernández, quien visitó el campamento y compartió con los jóvenes canciones de su autoría inspiradas en la epopeya sanmartiniana, generando un clima de emoción y recogimiento.

Asimismo, el campamento recibió la visita de la Asociación Sanmartiniana Valle de Uco, cuyos miembros compartieron su labor en la preservación del legado histórico. Por su parte, la Asociación Sanmartiniana del Cerro de la Gloria participó activamente y, a través de su presidente, reconoció a los mejores campamentistas con la entrega de réplicas del sable corvo del General San Martín, en un gesto cargado de simbolismo y gratitud.

Hacer cumbre en la cordillera no fue solo alcanzar una altura geográfica, sino también reafirmar una identidad. Para estos jóvenes de FASTA, la montaña se convirtió en un espacio de encuentro con la historia, la Patria y los valores que buscan encarnar como futuros dirigentes, herederos de una grandeza que sigue llamando a ser vivida.

 

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