Redacción Hastadios – La Ciudad Miliciana se prepara para recibir una obra que promete tocar las fibras más profundas del corazón. Soplo Productora ha presentado el primer corte del documental “María Belén: La princesa guerrera”, una pieza audiovisual que relata la vida, el combate y el legado de santidad de María Belén Bastos, hija de los milicianos Javier Bastos y Melissa Annali.
El documental no es solo una biografía; es el testimonio de cómo la fe puede transformar el dolor en una ofrenda de amor. A través de imágenes y relatos, la obra narra cómo Belén, con su sonrisa inquebrantable, se convirtió en un faro de luz para toda la institución, especialmente para la comunidad de Fasta Lima, que vivió junto a ella y su familia aquellos días difíciles que marcaron un antes y un después en la jurisdicción.
María Belén partió a la Casa del Padre en el mediodía limeño del 20 de agosto de 2024.
Un testimonio que unió a la Ciudad
El documental profundiza en la experiencia de la comunidad limeña, que se volcó en oración y compañía constante. Como bien recuerdan los milicianos de Perú, Belén no solo luchó contra la enfermedad, sino que lo hizo con la dignidad de quien sabe que su vida pertenece a Dios.
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La comunidad de Lima: El relato describe la intensidad con la que se vivieron las cadenas de oración y el apoyo mutuo. Fue una muestra viva de lo que significa ser «familia miliciana», donde el dolor de uno es el dolor de todos.
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Conversiones y frutos: Uno de los puntos más potentes del documental es el registro de las conversiones que surgieron a raíz de su testimonio. Jóvenes y adultos que, al ver la fortaleza de esta «princesa guerrera», redescubrieron el sentido del sufrimiento y la esperanza en la vida eterna.
«Un ángel más en el cielo»
El documental recoge la premisa que resonó en toda la Ciudad al momento de su partida: la certeza de que Belén ya descansa en los brazos del Padre. Las crónicas de aquel entonces, que hoy cobran vida en la pantalla, destacaban que su paso por la tierra fue breve pero con una densidad espiritual asombrosa, dejando una huella imborrable en el Ruca y en cada rincón donde se pronunció su nombre.
Desde Soplo Productora señalan que este primer corte busca preparar el espíritu de los espectadores para lo que será la obra completa: un canto a la vida y una invitación a vivir la fe con la valentía de los santos.
Para la Ciudad Miliciana, Belén sigue presente. Ya no como una miliciana que sufre, sino como una intercesora que, desde el cielo, sigue guiando a sus hermanos en el combate cotidiano.
¡A tus órdenes, Belén! ¡Nuestra princesa guerrera!





