Valencia: «Fasta Runners», evangelizando a través del deporte

Nelson Santillan

La Ciudad Fasteana no para de crecer en desafíos y entusiasmo. Desde hace un par de años, un grupo de fasteanos en Valencia ha asumido un reto audaz: evangelizar a través del deporte, específicamente mediante el running. Este proyecto, que combina la superación física con la vida de fe, ha dado un paso decisivo este último fin de semana.

José Pellinacci, referente de Fasta Runners, define la esencia de este movimiento con claridad: «Correr es uno de los deportes más universales del mundo. No entiende de idiomas, edades ni fronteras. Solo necesitas unas zapatillas y una ciudad por recorrer».

Buscando embajadores para la Ciudad

El proyecto tiene una visión de expansión ambiciosa. Pellinacci afirma que están en la búsqueda de embajadores en cada jurisdicción de la Ciudad para organizar entrenamientos abiertos y gratuitos, además de coordinar la participación en eventos locales.

«El rol de embajador no es solo alguien que corre rápido. Es quien conecta personas, da la bienvenida, crea comunidad y representa los valores del proyecto con el sentido de contemplar, construir y sostener a sus miembros», explica José, subrayando que el objetivo final es la caridad fraternal y el testimonio en medio del mundo.

 Los 6 km de Catarroja

El pasado fin de semana, FASTA RUNNERS hizo su debut oficial por todo lo alto en una carrera popular de 6 kilómetros en la localidad de Catarroja. Aunque era una prueba modesta, los cuatro representantes de la Ciudad no se guardaron nada.

La escuadra estuvo integrada por el padre Enrique Silvano, Víctor Chirivella, Juanjo Cerro y el propio José Pellinacci. La logística estuvo a la altura del evento, gracias al servicio de transporte del Taller Maeso de Torrent, con Juanjo al volante.

Crónica de una carrera inolvidable

Ya en Catarroja, los expertos José y Juanjo dirigieron un calentamiento técnico y motivacional, preparando tanto al corredor novel, Víctor Chirivella, como al «fichaje internacional», el padre Enrique Silvano, quien seguía las instrucciones con atención y alguna sonrisa cómplice.

La reputación del equipo los precedía. Entre los demás participantes empezó a correr la voz: «Ojo, que estos ya corrieron la semana pasada otra popular». El respeto estaba ganado antes del «pistoletazo» de salida.

  • La competencia: Tras una salida escalonada, José Pellinacci se ubicó rápidamente en el grupo de cabeza. Unos metros atrás, el trío formado por Juanjo, Víctor y el padre Enrique avanzaba en bloque, perfectamente dirigidos.

  • El desenlace: En el kilómetro 4, Juanjo cambió el ritmo para buscar su marca personal, mientras José peleaba codo a codo con los mejores de la general. Detrás, Víctor mantenía el tipo con dignidad, pero la gran sorpresa la guardaba el padre Enrique.

  • La meta: Al llegar al sprint final, el padre Enrique Silvano desató una potencia que —en palabras de los presentes— «nadie vio venir», cruzando la meta con un despliegue físico espectacular.

Un tercer tiempo fasteano

Como manda la tradición runner y el estilo de Fasta, tras la meta llegó el momento del almuerzo para reponer energías. Allí se sumó Fernando González, quien fue testigo directo de las anécdotas de la mañana.

El debut en Catarroja no fue solo una prueba atlética; fue la confirmación de que FASTA RUNNERS ha nacido para quedarse. Con la mirada puesta en nuevas competiciones y en la formación de grupos en otras jurisdicciones, el club promete seguir sumando kilómetros de fe.

¡A tus órdenes, Fasta Runners! ¡Hasta Dios no parar!

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