Mar del Plata – 3 de abril de 2026 – En la tarde noche de este Viernes Santo, los jóvenes del Ruca Tucun presentaron un Vía Crucis cuya representación artística y espiritual llegó a lo profundo de los corazones de la comunidad marplatense. Este Viernes Santo, las familias de la jurisdicción se reunieron para ser testigo de un conmovedor Vía Crucis de sombras, una propuesta que permitió revivir las últimas horas de Jesús desde una perspectiva espiritual visual y sensorial única.

La técnica del teatro de sombras, sumada al movimiento preciso y cargado de simbolismo de los actores, dotó a la representación de una realidad estremecedora. Al no haber rostros definidos, cada espectador pudo proyectar su propia humanidad en las figuras silueteadas contra el lienzo, haciendo que el camino al Calvario se sintiera más cercano y personal que nunca.
Un camino de oración y reflexión
El Vía Crucis, o «Camino de la Cruz», es una de las devociones más antiguas y queridas de la Iglesia Católica. Consiste en recorrer espiritualmente el camino de Cristo desde el Pretorio de Pilato hasta el monte Calvario y su sepultura. Es un ejercicio de amor y reparación donde el fiel busca acompañar al Señor en su entrega total por la redención de la humanidad.

Lo que hizo especialmente significativa esta edición en el Ruca Tucun fue la autoría de las meditaciones. Las reflexiones que acompañaron cada estación fueron escritas y presentadas por los mismos jóvenes del ruca. En sus palabras, se percibió una mirada actual y comprometida, logrando conectar los sufrimientos de Cristo con los desafíos, dolores y esperanzas que atraviesan hoy las nuevas generaciones de nuestra ciudad.

Arte al servicio de la Fe en Mar del Plata
El juego de luces, los silencios prolongados y la música que ellos mismos interpretaron crearon el clima propicio para la contemplación. Los jóvenes actores lograron, a través de sus gestos y posturas, transmitir el peso de la cruz, el consuelo de la Virgen María y la soledad del sepulcro, logrando que el público se sumergiera en un clima de oración profunda.
Para la comunidad de Fasta Mar del Plata, este Vía Crucis no fue solo una representación teatral, sino un auténtico acto de piedad miliciana. Ver a la juventud del Tucun involucrada en la preparación de los textos y en la puesta en escena reafirma la vigencia de nuestro carisma: anunciar la Verdad a través de la belleza y el testimonio vivo.






