Barcelona, España – 23 de febrero de 2026 – La comunidad de Fasta Barcelona vivió un encuentro entrañable el pasado domingo 22 de febrero, reafirmando que la amistad y la formación son los pilares que sostienen su vida de fe. Los fasteanos se reunieron en la Parroquia Sant Félix Africano para compartir una jornada que combinó la profundidad espiritual con la alegría del reencuentro.
El responsable de la comunidad, Matías Pérez Montiolo, destacó la importancia de este espacio que contó con la presencia del Presbítero Juan Lisandro. El P. Lisandro ofreció una charla formativa centrada en la Cuaresma, desgranando su significado y brindando herramientas para que cada fasteano pueda vivir este tiempo de conversión con mayor conciencia y entrega.
Eucaristía y sobremesa: La alegría de ser comunidad
La jornada tuvo su centro en la celebración de la Eucaristía, presidida por el P. Lisandro. En un gesto de profunda comunión eclesial, los fasteanos compartieron la misa con los fieles de la parroquia local, integrando el carisma de Fasta en la vida litúrgica de Barcelona.
Tras el alimento espiritual, llegó el momento de compartir la mesa. El encuentro finalizó con una comida y una extensa sobremesa, donde la charla distendida y el afecto mutuo fortalecieron los vínculos comunitarios. «Fue una jornada de muy buena unión», resumió Pérez Montiolo, reflejando el sentir de una comunidad que crece paso a paso.
Fasta Barcelona: Presencia y misión en los últimos tiempos
Este encuentro cuaresmal marca la vida activa que los fasteanos de Barcelona vienen sosteniendo. En los últimos meses, la presencia de Fasta en la ciudad condal ha destacado por:
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Misión y Sacerdocio: La presencia constante y el acompañamiento de sacerdotes de la Fraternidad, como el P. Lisandro o el P. David Pérez Pazo, quienes han fortalecido la formación doctrinal de los grupos de adultos y jóvenes.
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Integración Regional: El trabajo coordinado con las comunidades de Madrid y Valencia, consolidando la identidad de Fasta España.
Con el corazón puesto en la Pascua, los fasteanos de Barcelona continúan su marcha, siendo testigos del Evangelio en el corazón de Cataluña.






