Rosario, Santa Fe – 12 de mayo de 2026 – En un clima de profunda alegría y espíritu fraterno, la comunidad de Fasta Rosario recibió el pasado fin de semana la visita institucional del Director de la Dimensión Adulta, el miliciano Sergio Morelli. El encuentro se desarrolló en el marco del plan de acompañamiento a las comunidades, respondiendo a las prioridades estratégicas marcadas por la Presidencia de Fasta para el presente año.

Morelli no realizó el viaje solo; estuvo acompañado por un equipo que refleja la unidad de la Ciudad Miliciana, integrado por miembros de la Primera Generación: Héctor Patridge, Beto Sánchez y Alicia Ferrari. Asimismo, participó el Delegado de la Región Centro, Juan Quevedo, junto a su esposa, Carolina Rambaldi, fortaleciendo el vínculo entre la conducción regional y la vida local de la jurisdicción.

Una agenda de encuentro y formación
Durante las jornadas de trabajo en Rosario, se llevaron a cabo diversas instancias de participación para los distintos estados de la comunidad. La agenda incluyó reuniones de convivio y encuentros específicos para milicianos oficializados, donde se compartieron experiencias de vida y se profundizó en la misión del adulto en la Ciudad.

Uno de los momentos más significativos fue la Missio otorgada a los Jefes de Convivio, un gesto que reafirma la responsabilidad de los dirigentes locales en el cuidado y la conducción de sus hermanos, bajo el carisma que nos identifica.
Con este paso por la ciudad santafesina, se concretó el tercer viaje de visita a comunidades dentro de este ciclo de acompañamiento. Rosario se suma así a las experiencias previas realizadas en Resistencia y San Francisco, consolidando un trabajo federal que busca llegar al corazón de cada jurisdicción.

El esfuerzo que lleva adelante Sergio Morelli junto a su equipo es un testimonio del compromiso por mantener encendida la llama de la milicia en todo el país. Estas visitas no son meros actos administrativos, sino instancias de revitalización espiritual y comunitaria.
Invitamos a toda la Ciudad a rezar por los frutos de estos encuentros, para que el trabajo de la Dimensión Adulta siga fortaleciendo a nuestras familias y comunidades en la fe y el servicio.






