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VALENCIA – En el mediodía de este domingo 19 de julio, concluyó con profunda alegría y espíritu eclesial el campamento de verano «Custodios de la Belleza», organizado por la Agrupación Juvenil del Ruca Mater Dei de Fasta Valencia.
El encuentro, que reunió a una delegación de 30 fasteanos —entre acampantes, jefes y consagrados—, se llevó a cabo en la histórica y sagrada localidad de Caravaca de la Cruz, en la Región de Murcia. Este municipio es mundialmente reconocido como una de las cinco ciudades santas de la cristiandad debido al milagro de la Vera Cruz ocurrido en 1232, y se encuentra ubicado de forma estratégica en el noroeste murciano, a una distancia de aproximadamente 240 kilómetros por carretera desde Valencia (unas dos horas y media de viaje).

El campamento no solo coronó un intenso año de actividades locales, sino que también marcó un hito institucional al dar cierre formal al primer año completo del Programa de Voluntariado entre España y Argentina, consolidando los lazos fraternos y la mística de la Ciudad Miliciana a ambos lados del océano.

Aprender a mirar con los ojos de Dios
Durante cuatro días de intensa convivencia, los jóvenes trabajaron sobre el eje de la contemplación y la gracia, buscando descubrir la auténtica belleza para transformarse en sus verdaderos custodios al regresar a sus realidades cotidianas. Las actividades combinaron momentos de formación, dinámicas comunitarias y una fuerte experiencia de vida interior a través del silencio y la oración.

Uno de los momentos más significativos e imprevistos del cronograma ocurrió en la imponente Basílica del Real Alcázar de la Vera Cruz, donde los jóvenes fasteanos recibieron el regalo de poder celebrar una Santa Misa y una hora de adoración eucarística en total intimidad comunitaria.
Testimonios con sabor a frutos eternos
Al concluir la vivencia, los protagonistas compartieron sus vivencias y la enorme gratitud por los días compartidos. Lourdes «Luli» Meyniel, miliciana del Ruca Mater Dei, expresó emocionada:
«En estos cuatro días que hemos estado viviendo en el campamento ‘Custodios de la Belleza’ hemos aprendido cómo ver la belleza desde distintos aspectos; cómo hemos estado trabajando desde el silencio, desde la oración. Hemos podido experimentar cosas que no estaban en la orden del día como en la basílica de Caravaca de la Cruz, y hemos tenido la oportunidad de celebrar misa para nosotros y una adoración para nosotros. Fue una experiencia muy bonita para todos, vernos juntos en oración con una misma fe en comunidad; fue muy especial y bonito para mí. La verdad es que espero que las semillas que se han sembrado en este campamento puedan crecer y se hagan reales sus frutos».

Por su parte, Judith Rodríguez Alba, jefa del Ruca Mater Dei, destacó el valor de este encuentro como el broche de oro para el camino recorrido en la jurisdicción:
«Este campamento de verano es el cierre de un gran año de actividades de nuestro ruca que también es fruto de un grupo de amigos y de una comunidad, pues son en gran parte los jefes del ruca. Es una comunidad que está viva y que tiene ganas de acercarse a Jesús y de seguir creciendo como comunidad y como amigos. Ha sido un regalazo tener un campamento de Agrupación Juvenil de tantos años. Ha sido un campamento de muchos frutos y que va a suponer mucho crecimiento para nuestro ruca y para nuestra comunidad».

El campamento fue dirigido por Iris Sabater y con la asistencia espiritual del padre Lisandro Scarabino y el padre David Pérez Paso.
Con la mochila cargada de vivencias, cantos, y sobre todo, de un renovado encuentro con Cristo en el corazón de Murcia, la juventud de Fasta Valencia regresa a sus hogares dispuesta a hacer fructificar cada gracia recibida. ¡A tus órdenes!






