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El Ruca Mater Dei de Valencia vive jornadas intensas en los bosques de Cuenca en el campamento «Terra Promesa», sumando actividades de aventura por secciones y la tradicional «tarde de femenina», mientras se prepara para recibir a los matrimonios de la comunidad.
El campamento de verano «Terra Promesa», que comenzó el pasado lunes 6 de julio en los espectaculares paisajes escarpados de Cuenca, continúa marchando con paso firme y colmado del entusiasmo característico del estilo fasteano. Con más de 120 participantes de Valencia, la actividad corona un año de intenso trabajo, dedicación y notable crecimiento apostólico de la Ciudad en tierras españolas.

Bajo el lema «Terra Promesa», que invita a los jóvenes a reflexionar sobre la Iglesia como el nuevo Pueblo de Dios en marcha hacia la eternidad, las distintas secciones del Ruca vienen protagonizando días inolvidables de formación, vida comunitaria y sano campamentismo al amparo de la Virgen.

Días de aventura y actividades especiales
El ritmo del campamento no se detiene y las actividades de destreza y aventura al aire libre han marcado la agenda de los últimos días. Durante la mañana de ayer, las secciones de Caperucitas y Herederas disfrutaron de una jornada a pleno sol realizando piragua y tiro con arco, poniendo a prueba su puntería y destreza en el agua.

Hoy, el desafío náutico y deportivo se extendió, sumando también a las secciones de Escuderos mayores, Escuderos menores y Niños Santos, quienes compartieron momentos de gran camaradería y espíritu de conquista. Por su parte, los Adalides y Templarios sumaron una dosis extra de adrenalina al trasladarse a las zonas de ríos y cañones para realizar barranquismo, una experiencia de superación y trabajo en equipo en pleno contacto con la naturaleza conquense.

Tarde de femenina: mística y compartir
Uno de los momentos más significativos de las últimas jornadas lo vivió la agrupación femenina. Ayer por la tarde se llevó a cabo la tradicional «tarde de femenina», un espacio especialmente pensado para estrechar lazos, profundizar en la mística propia y compartir de una manera distendida.

Las fasteanas disfrutaron de un momento de esparcimiento en la piscina que culminó con una merienda muy especial, donde no faltaron las risas y los detalles preparados para la ocasión: deliciosas magdalenas bañadas en chocolate blanco o con leche, decoradas con galletas Oreo y Filipinos.
Comienza el Campamento de Familias
La gran novedad de la jornada de hoy es el inicio del Campamento de Familias. Los matrimonios y hogares de la comunidad de Valencia se suman formalmente a los bosques de Cuenca para compartir los días finales de esta gran gesta eclesial.

De este modo, la comunidad se completa, navegando unida como una sola barca en esta inmensa flota que camina y reza con la mirada puesta en la auténtica «Tierra Prometida». El campamento, que se extenderá hasta el próximo domingo 12 de julio, promete seguir dejando huella en el corazón de cada fasteano.






