En el marco gozoso de la Octava de Navidad, la ciudad de Torrent y la comunidad de Fasta en Valencia vivieron días de especial gracia eclesial. Entre el 26 y el 29 de diciembre, recibimos la visita de Mons. Alejandro W. Bunge y el P. Carlos Enríquez, dos sacerdotes que desempeñan funciones de alta responsabilidad en la Santa Sede. Más allá de sus cargos, los une una profunda y estrecha amistad de muchos años con nuestro capellán, el P. Juan Lisandro Scarabino, lo que confirió a estos días un tono de verdadera familia.

Perfiles de servicio a la Iglesia Madre
La presencia de estos sacerdotes permitió a la comunidad conocer de cerca la labor silenciosa que se realiza en el corazón de la Iglesia:
- Mons. Alejandro W. Bunge (Argentina): Del clero de San Isidro y destacado canonista. Desde 2013, es Juez del Tribunal de la Rota Romana, el tribunal de apelación ordinario del Papa que vela por la justicia y la unidad del derecho en toda la Iglesia.
- P. Carlos Enríquez (México): Del clero de la Diócesis de Tampico. Desde 2022, sirve como Oficial del Dicasterio para los Obispos, organismo que asiste al Santo Padre en la elección y guía de los pastores de las diócesis del mundo.

Crónica de un encuentro bajo la luz de Pesebre
La agenda estuvo marcada por el clima de oración de la Navidad y la calidez de la vida comunitaria:
- Bienvenida y fraternidad: Tras el recibimiento del P. Lisandro, compartieron una cena con el P. Pablo Aranda, Arcipreste de Torrent y párroco de la Sagrada Familia, estrechando lazos con la Iglesia local.
- Sábado 27: Encuentro con el Ruca y Solemnidad de la Sagrada Familia: Tras recorrer la ciudad, los sacerdotes almorzaron con jóvenes del Ruca Mater Dei, en un intercambio de experiencias de vida muy enriquecedor. Por la tarde, la comunidad se reunió en la capilla del colegio para celebrar la Santa Misa en la Solemnidad de la Sagrada Familia. Fue un momento providencial para pedir por todas las familias de Fasta junto a sacerdotes que sirven a la Iglesia Universal.
- Domingo 28: Tradición y diálogo: Los visitantes colaboraron en las celebraciones litúrgicas de la ciudad, tomando contacto con la feligresía de Torrent. Al mediodía, el Convivio Nuestra Señora de Fátima los agasajó con una auténtica paella valenciana, marco de un diálogo edificante sobre la misión evangelizadora y sobre la vida de fe.
- Lunes 29: Despedida a los pies de la Patrona: Antes de su regreso a Roma, la jornada incluyó un recorrido por Valencia para rezar ante la Virgen de los Desamparado, sellando la visita con un sentido homenaje a la «Geperudeta». Y se culminó con un almuerzo con Jorge Parravicini, delegado de Fasta ante la Santa Sede.

Un intercambio de dones
Esta visita ha dejado una huella profunda. Los sacerdotes regresan a sus labores en la Santa Sede habiéndose enriquecido con el conocimiento de primera mano del carisma de Fasta, plasmado en la alegría de sus jóvenes y la entrega de sus familias.
Al mismo tiempo, toda nuestra comunidad se ha visto fortalecida por la experiencia y el testimonio de quienes realizan una labor tan importante al servicio de la Iglesia Universal, recordándonos que somos parte de un solo cuerpo místico que late al ritmo del corazón del Papa, buscando siempre a Nuestro Señor Jesucristo.

Testimonio de la Fastena María Eugenia Gattica
En un clima de profunda fraternidad, los miembros del Convivio Nuestra Señora de Fátima compartimos una tarde de encuentro y comunión alrededor de una paella valenciana. La mesa compartida fue espacio de amistad sincera y de familia, donde se fortalecieron los lazos que nos unen en el carisma fasteano.
La presencia del Padre Alejandro y del Padre Carlos enriqueció el encuentro, que se vivió como un espacio de escucha mutua, diálogo sereno y comunión fraterna.
Cada miembro del convivio pudo compartir su experiencia personal, su encuentro con Fasta, el camino recorrido y la misión que hoy vive desde su vocación y compromiso.
Fue, sin duda, un encuentro entrañable, donde la mesa compartida, la palabra y la fe se entrelazaron, una tarde cercana y fecunda, signo de una amistad que se hace comunión y misión compartida.

Testimonios de Gabriela Colombo y Paula Álvarez
«Fue una verdadera gracia poder compartir el almuerzo con ellos. Durante ese tiempo nos contaron sobre los cargos y funciones que desempeñan dentro del Vaticano, y el simple hecho de encontrarnos con sacerdotes que no pertenecen a Fasta, pero que viven su vocación desde otras misiones dentro de la Iglesia, resultó profundamente enriquecedor.
Fue especialmente valioso que nos preguntaran qué fue lo que nos hizo quedarnos en Fasta: esas preguntas siempre nos invitan a volver a pasar por el corazón todo lo que Dios va obrando en nuestro propio camino de fe.
También pudimos compartir cómo es nuestro espacio de evangelización dentro de la dimensión juvenil, y ellos destacaron la importancia de mantener siempre encendido el espíritu misionero.






