La columna de seminaristas de la Fraternidad Sacerdotal de FASTA continúa su avance firme por las pampas bonaerenses. En la jornada de hoy, los peregrinos arribaron a la localidad de Juan Anchorena, tras haber dejado atrás Arrecifes en un tramo marcado por el calor estival y la profunda oración.

Desde su partida en Luján el pasado domingo, los jóvenes consagrados han ido desandando kilómetros de fe, pasando por comunidades que los recibieron con los brazos abiertos como Carlos Keen, San Antonio de Areco y Capitán Sarmiento. En cada parada, el cansancio físico se ve compensado por el calor de la piedad popular y la hospitalidad de las parroquias locales.

San Antonio de Areco: Un encuentro con la Tradición y la Fe
Uno de los momentos más significativos de estos últimos días tuvo lugar en San Antonio de Areco. Allí, los seminaristas celebraron la Santa Misa junto a la comunidad parroquial de San Antonio de Padua.

Al finalizar la liturgia, se vivió un momento de gran emoción cuando los seminaristas realizaron una bendición especial con la reliquia del Santo Cura Brochero que portan consigo. Los fieles locales pudieron acercarse a besar la reliquia del «curita gaucho», pidiendo su intercesión, mientras la imagen de la Virgen de Luján —transportada en una mochila-anda especialmente adaptada— presidía el encuentro.
Un camino tejido por la oración comunitaria
Fieles al carisma de la Ciudad Miliciana, los seminaristas han transformado la ruta en un monasterio itinerante. Cada jornada de marcha está dedicada a una intención particular, uniendo espiritualmente los extremos de la Ciudad.
En el día de hoy, el ofrecimiento del camino tuvo dos destinatarios especiales: la vocación del padre Eduardo Lloveras y la intención de la jurisdicción de Fasta Córdoba, centro neurálgico del movimiento.
En lo que va de esta peregrinación «De Luján a Brochero», la cadena de oración ya ha abrazado a los siguientes sacerdotes y comunidades: Alejandro RAMOS, Cesar GARCÉS, Alberto ROSSI y Andrés QUIROGA. Las comunidades de Fasta en BARCELONA
BARILOCHE, BUENOS AIRES y CATAMARCA y Córdoba.
El horizonte: Pergamino y Santa Fe
El programa continúa sin pausa. Mañana, 23 de enero, los seminaristas tienen previsto llegar a Pergamino, donde se espera que la familia miliciana local se acerque a compartir un tramo de la marcha o la celebración de la Eucaristía.
La meta sigue siendo la Villa Cura Brochero, pero como dicen los mismos peregrinos: «No importa tanto la llegada, sino el rastro de Dios que vamos dejando en el camino». La Ciudad entera sigue atenta a cada paso de estos jóvenes que son, verdaderamente, madera de apóstol.






