Liderado por César Miranda Ribeiro el Museo de Imagen y Sonido de Río de Janeiro inicia una nueva etapa.
Con la inminente finalización y entrega de la nueva sede del Museo de la Imagen y el Sonido de Río de Janeiro, en Copacabana, un proyecto largamente esperado por la población, se inicia un nuevo capítulo en la historia de esta institución que, desde 1965, ha preservado y difundido la memoria cultural brasileña. Esta es una importante contribución para los habitantes de Río de Janeiro, al ampliar el acceso público a la cultura, la educación y la innovación.
La inauguración irá acompañada de una serie de actividades y eventos preparatorios, mientras que la museología y la conservación de la colección seguirán estando plenamente garantizadas en las ubicaciones históricas de la Praça XV y Lapa.
Es importante destacar que la colección original completa de la Fundación MIS se conserva y almacena cuidadosamente en estas unidades, las cuales siguen desempeñando un papel fundamental en la custodia, el tratamiento y la investigación de los materiales que conforman una de las colecciones documentales más importantes de la cultura brasileña. La nueva sede en Copacabana nace con una vocación diferente: será un espacio enfocado en la tecnología, las exposiciones temáticas, la experimentación museológica y la ampliación del diálogo con el público en general, fortaleciendo además el potencial turístico y educativo de la ciudad de Río de Janeiro.
Desde 2021, con el inicio de esta administración, nuestro trabajo se ha centrado en la protección integral de la colección y en la realización de más de 800 acciones dirigidas a la sociedad, con el fin de fortalecer el reconocimiento y el respeto por la institución.
A nuestra llegada, se celebraron reuniones con los dirigentes del Gobierno del Estado de Río de Janeiro y con la Secretaria de Estado de Cultura y Economía Creativa, Danielle Barros, quien, con gran responsabilidad, restituyó la gestión del proyecto y autorizó su reanudación. Este esfuerzo conjunto fue fundamental para que este proyecto histórico pudiera avanzar de forma coherente.
Simultáneamente, esta Presidencia definió directrices en conjunto con el personal, en consonancia con los organismos gubernamentales y los socios institucionales, consolidando una gestión basada en la integración, la responsabilidad pública y la experiencia técnica.
Como resultado de esta iniciativa, además del apoyo del museo, concebimos la carrera entre la sede original en la Praça XV y la nueva sede del MIS Copacabana, reafirmando simbólicamente la continuidad institucional. El evento, programado para el 29 de marzo de 2026, contó con amplio respaldo gubernamental y una gran participación del público: todas las inscripciones se agotaron en menos de tres minutos, estableciendo, según la organización, un récord de demanda.
Este momento también invita a reflexionar sobre nuestros orígenes. El 3 de septiembre de 1965, el entonces gobernador Carlos Lacerda inauguró el primer Museo de la Imagen y el Sonido de Brasil y, posiblemente, uno de los primeros del mundo dedicado específicamente a la preservación de grabaciones sonoras y audiovisuales. El proyecto contó con la colaboración de su primer director, el italiano Mauricio Quadrio, quien impulsó la movilización de la sociedad para la construcción de un museo participativo, basado en la memoria viva de sus protagonistas.
La primera sede se estableció en el edificio que había albergado el Pabellón del Distrito Federal en 1922, durante las celebraciones del centenario de la Independencia de Brasil, en la Praça XV, un distrito histórico del centro de Río de Janeiro. A partir de este hito inicial, el MIS se consolidó como una institución fundamental para la cultura brasileña.
Con el tiempo, el museo se ha beneficiado de las contribuciones de importantes líderes y colaboradores. Entre ellos, destaca Ricardo Cravo Albin como su primer director ejecutivo, responsable de la creación de una de sus iniciativas más significativas: los Testimonios para la Posteridad. También cabe mencionar la participación de coleccionistas y personalidades que confiaron sus colecciones al museo, como Henrique Foréis Domingues, el Almirante, considerado la figura más importante de la radio brasileña.
Desde entonces, el MIS se ha convertido en un protagonista de la vida cultural de Río de Janeiro y de Brasil. La institución ha estado presente en momentos decisivos de la cultura nacional, apoyando movimientos musicales como la samba, la bossa nova y el choro, participando en festivales de música y cine, organizando exposiciones y promoviendo importantes redescubrimientos históricos.
Entre sus mayores legados se encuentra el programa Testimonios para la Posteridad, iniciado en 1966. Mediante esta iniciativa, figuras destacadas de la cultura, el deporte y la vida pública brasileñas plasmaron sus historias en grabaciones extensas y detalladas. Hoy en día, la colección incluye más de mil testimonios, lo que la convierte en una valiosa fuente de investigación.
Escuchar las voces de personalidades como Pixinguinha, Clarice Lispector, Pelé, Donga y João da Baiana, entre muchos otros, brinda a los investigadores un contacto directo con las narrativas de quienes vivieron y construyeron la historia cultural del país. Estos testimonios, que a menudo duran varias horas, alimentan la investigación académica, los documentales, las películas, los libros y las tesis doctorales desarrolladas a partir del trabajo realizado por el Centro de Investigación Ricardo Cravo Albin en nuestra sede de Lapa.
La Fundación MIS continuará cumpliendo su misión de promover la cultura, la educación y la memoria. La llegada de la nueva sede a Copacabana representa la culminación de una trayectoria que reafirma al museo como una institución pluralista y democrática, abierta a todos. Más que un simple edificio nuevo, es un punto de encuentro entre tradición e innovación, donde se preserva el pasado, se interpreta el presente y se construye el futuro sobre la base del acceso público al conocimiento.
En los últimos años, la institución también ha ampliado su papel de liderazgo en iniciativas de difusión tecnológica y cultural. La Fundación MIS fue pionera en el estado de Río de Janeiro al operar una emisora de radio digital continua basada en su archivo institucional, transmitiendo música y contenido cultural producido por su propio equipo las 24 horas del día.
También se creó la base de datos en línea del museo, que permite a investigadores y personas interesadas de cualquier parte del mundo acceder al conocimiento sobre la colección de la institución, que se acerca al millón de artículos catalogados.
Varias exposiciones recientes han incorporado el uso responsable de la inteligencia artificial. Entre ellas, destacan las dedicadas a Assis Chateaubriand, conocido como Chatô, y a Carnaval: una pasión carioca. El museo también ha desarrollado un protocolo interno para la regulación del uso de la inteligencia artificial en un entorno museístico, contribuyendo así al debate actual sobre tecnología y patrimonio.
En este contexto, se creó el proyecto MIA (Memoria para la Inteligencia Artificial), que actualmente se encuentra en fase experimental. Esta iniciativa realiza la transcripción automatizada de testimonios para la posteridad. Anteriormente, los investigadores debían escuchar horas de grabaciones para localizar pasajes específicos. Con el nuevo sistema, será posible acceder a los textos transcritos y consultar información cruzada entre testimonios, ampliando significativamente las posibilidades de investigación en un universo de más de mil registros históricos. Esta tecnología ha sido desarrollada por el propio personal de la institución y sin coste alguno para la sociedad.
La Fundación MIS es, por lo tanto, un verdadero depósito de conocimiento. Con la finalización del edificio MIS Copacabana, las sedes de Praça XV y Lapa reforzarán aún más sus funciones académicas y de conservación.
También se prevé la futura renovación de la sede de Lapa y la plena integración del antiguo espacio de la Escuela Maria Olenewa, ampliando las áreas dedicadas al almacenamiento de colecciones y posibilitando nuevas colaboraciones académicas. La institución ya mantiene acuerdos de cooperación con universidades y prevé ampliar los cursos y proyectos en las áreas de historia, museología y otras disciplinas relacionadas con la memoria cultural.
De este modo, investigadores, estudiantes, productores culturales y todos aquellos que buscan información fiable sobre la historia de nuestros compositores, cantantes y personalidades de la cultura brasileña encuentran en la Fundación MIS una fuente fundamental.
La nueva sede del MIS Copacabana consolida así un proyecto estatal que valora la cultura como elemento estratégico de desarrollo, identidad y ciudadanía, reafirmando su compromiso con las futuras generaciones. Más allá de la mera construcción de un edificio con pilares, hierro y hormigón, este espacio se completa con la esencia de la cultura brasileña, forjada a lo largo de casi 61 años de trabajo de la Fundación MIS. Es esta trayectoria la que ahora impregna las nuevas instalaciones, portando el espíritu cultural de nuestros grandes compositores, intérpretes y personalidades: hombres y mujeres que confiaron a la institución la preservación de su legado, ahora devuelto a la sociedad en forma de una memoria viva y accesible.
César Miranda Ribeiro
Presidente de la Fundación MIS desde 2021.
Publicado el 22 de marzo de 2026
Fuente Museo de Imagen y Sonido






