Mar del Plata – 6 de mayo de 2026 – El pasado 29 de abril, la fiesta de Santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia, y patrona de las catherinas de Fasta. La jornada no solo honró la figura de la santa de Siena, sino que fue una manifestación de cariño y reconocimiento hacia las mujeres consagradas que, siguiendo su legado, sirven a la Iglesia en nuestra institución.
Por su parte las catherinas agradecieron «todas las oraciones y muestras de cariño que nos han hecho llegar en estos días así como dar gracias a Dios por los momentos compartidos, en donde hemos podido honrar a nuestra santa patrona».

Bajo el carisma de Fasta, la figura de Santa Catalina representa la síntesis entre la vida mística y la acción apostólica. Durante los festejos en las diversas jurisdicciones, se destacó su valentía y su amor a la Verdad, rasgos que las catherinas buscan plasmar en su entrega cotidiana dentro de los colegios, la universidad y la vida de los rucas.

Una fiesta compartida en comunidad
Desde las primeras horas del día, las redes sociales y los centros de piedad de Fasta se poblaron de mensajes de gratitud. Miembros de la Agrupación Mayor, jóvenes y adultos se hicieron presentes para acompañar a las catherinas en sus respectivos centros y comunidades.

La jornada incluyó celebraciones eucarísticas donde se pidió especialmente por la santidad y las vocaciones de este estado de vida, pilar fundamental en la espiritualidad de la milicia. Los testimonios recogidos durante el día coincidieron en resaltar el rol de «maternidad espiritual» que las catherinas ejercen en la formación de los milicianos, siempre bajo el amparo de la Santa de Siena.

El legado de la Santa de Siena
En un clima de fraternidad, se recordó que Santa Catalina es para Fasta un ejemplo de fidelidad al Vicario de Cristo y de compromiso con la reforma de la Iglesia a través de la oración y el sacrificio. Esta impronta es la que define la misión de las catherinas: ser presencia orante y testimonio de caridad en medio del mundo.

La celebración concluyó con diversos gestos de cercanía y encuentros fraternos, reafirmando que toda la Ciudad Miliciana camina junto a ellas, agradeciendo el «sí» generoso que sostiene gran parte de la vida espiritual de nuestra obra.





