Es «una comunidad muy viva, fervorosa y alegre» expresó. También destacó que «debes verlo con tus propios ojos para comprender el potencial del carisma de Fasta en Kinshasa».
Kinshasa, República Democrática del Congo – La comunidad de Fasta Kinshasa recibió con entusiasmo la primera visita oficial del Padre Andrés Quiroga, Regente de la Fraternidad Sacerdotal de Fasta. Durante su estadía, el sacerdote pudo conocer de cerca la vitalidad de la jurisdicción y el profundo compromiso de los milicianos africanos con el carisma de la institución.

En su crónica de viaje, el Padre Quiroga destacó haber encontrado una comunidad «muy viva, fervorosa y alegre». El itinerario incluyó reuniones con el comando del Ruca, donde observó el trabajo de jóvenes jefes comprometidos que planifican y evalúan cada actividad de los sábados con un fervor que, según sus palabras, refleja lo mejor de la esencia miliciana a nivel global. «Veo que hay mucho potencial sobre todo en lo que hace a nuestro carisma: la necesidad de la formación de los jóvenes y de las familias» expresó el padre Andrés.

Formación y vida comunitaria
El padre Andrés también participó en la vida académica y pastoral de la comunidad. Mantuvo encuentros con los docentes del Colegio, conoció a los padres y alumnos, y destacó el respeto y la apertura con los que los niños se dirigen a los sacerdotes.

En el ámbito parroquial, participó de la Misa dominical en la Parroquia de San Vicente de Paúl, celebrada en rito congolés, y realizó una visita protocolar al Nuncio Apostólico monseñor Mitja Leskovar quien ya conoce el colegio. Asimismo, recorrió puntos de importancia cultural e histórica para comprender mejor la realidad de la ciudad de Kinshasa.

Labor sacerdotal y proyecciones futuras
La visita permitió poner en valor la tarea que realiza el Padre Eduardo, quien se encuentra plenamente integrado a la comunidad y ayudando con algunas tareas en la Nunciatura Apostólica. «Está dedicado casi por completo a los jóvenes del Ruca» expresó. La crónica resalta que los milicianos cuentan con espacios de formación en francés y castellano, apoyo escolar y reuniones de milicia coordinadas por el sacerdote.

Además, se destacó la presencia del Padre Reneidi, quien se encuentra reemplazando temporalmente al Padre Eduardo. Su dominio del lingala y el francés ha sido señalado como una herramienta fundamental para estrechar vínculos con las familias locales.

Tras observar el potencial apostólico de la región, el Padre Andrés Quiroga manifestó su intención de proyectar el establecimiento de una casa sacerdotal permanente en Kinshasa. Esta iniciativa buscaría que otros sacerdotes puedan acompañar de manera estable el crecimiento de esta comunidad que, en palabras del Regente, demuestra que la formación de los jóvenes y las familias es una necesidad que el carisma de Fasta puede abrazar con esperanza.





