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En una jornada marcada por el fervor patrio y el compromiso comunitario, jóvenes y adultos trabajaron codo a codo en la elaboración de un almuerzo tradicional. Lo recaudado se destinará a las obras edilicias de su templo, perteneciente a la parroquia Santa Ana.
Por Redacción HastaDios
Celebrar la Independencia Nacional es, para el militante de Fasta, un acto que va mucho más allá de la mera conmemoración civil. Es una oportunidad para renovar el compromiso con los lazos históricos, culturales y espirituales que nos constituyen como Nación, bajo el amparo de la divina Providencia. Fiel a este espíritu de comunión y amor a la Patria, la comunidad de Fasta Lourdes llevó a cabo una destacada actividad económica y solidaria el pasado 9 de julio: la elaboración y venta de un gran locro patriótico, con el firme objetivo de recaudar fondos para continuar con las imperiosas tareas de refacción de su capilla.

Desde las primeras horas de la madrugada, cuando el frío de la mañana patria se hacía sentir, las instalaciones comunitarias comenzaron a llenarse de vida. El llamado a la acción no distinguió edades: jóvenes de las secciones juveniles y adultos de la comunidad se calzaron los delantales para encender los fuegos y dar inicio a una laboriosa preparación artesanal. El resultado de este esfuerzo mancomunado fue un rotundo éxito, logrando venderse más de 100 porciones de un locro exquisito que los vecinos de la zona encargaron y retiraron con entusiasmo para compartir en la mesa familiar de este día tan significativo.

El cuidado de la Casa de Dios como labor apostólica
Esta iniciativa no se agota en un simple evento de recaudación, sino que se enmarca dentro de la profunda labor apostólica que caracteriza a Fasta Lourdes. Para la Ciudad Miliciana, los espacios físicos donde se celebra la fe no son meras estructuras de ladrillo; son el corazón de la vida sacramental y comunitaria, el lugar donde la Iglesia se hace visible en el barrio. En este caso particular, la capilla pertenece a la jurisdicción de la parroquia Santa Ana, y su mantenimiento y embellecimiento dependen en gran medida del celo y la entrega de los fieles que allí se congregan.
Asumir la responsabilidad de buscar los recursos económicos para arreglar el templo es, en sí mismo, un testimonio de fe y de pertenencia eclesial. Cada porción de locro vendida se traduce directamente en materiales de construcción, pintura y mejoras edilicias que permitirán que la capilla siga siendo un faro de evangelización, un espacio digno para la oración, la catequesis y el encuentro fraterno de toda la barriada.

Liderazgo y comunión bajo el ideal miliciano
La jornada estuvo coordinada y supervisada bajo la conducción de su jefe de comunidad, el miliciano Nicolás Ramundo. «Celebrar la Patria es también cuidar lo nuestro, nuestra fe y nuestra comunidad», comentaban los miembros del equipo de cocina mientras distribuían las porciones humeantes. La respuesta de los vecinos no se hizo esperar, transformando la actividad económica en un verdadero espacio de encuentro, donde se respiró un clima de profunda alegría y gratitud mutua.
Con esta exitosa jornada del Día de la Independencia, Fasta Lourdes vuelve a demostrar que la fe se encarna en obras concretas. A través del trabajo alegre, el esfuerzo compartido y la generosidad de la comunidad de la parroquia Santa Ana, el sueño de ver la capilla completamente renovada está cada vez más cerca de hacerse realidad. ¡A tus órdenes!






