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En el marco de la peregrinación por Europa con motivo del 30.° aniversario de Fasta Lima, compartieron la Santa Misa y una cena de camaradería con los convivios españoles en el Colegio Fasta Madre Sacramento de Torrent.
VALENCIA, ESPAÑA — En el contexto del itinerario espiritual y conmemorativo que una delegación de Fasta Lima realiza por el continente europeo al cumplir 30 años de historia y misión, la comunidad de Fasta Valencia abrió sus puertas para brindar un caluroso y fraterno recibimiento a los peregrinos peruanos en su paso por territorio español.
La jornada estuvo marcada por la oración, el redescubrimiento del patrimonio de la fe eclesial y el encuentro comunitario entre familias de ambas orillas del Atlántico.

Cultura, fe y la Eucaristía en el centro
La mañana en Valencia ofreció a la delegación un tiempo de contemplación en la Catedral metropolitana, donde los peregrinos tuvieron la oportunidad de venerar la capilla que custodia el Santo Grial, reliquia de profunda significación para la cristiandad.
Por la tarde, las actividades se trasladaron a las instalaciones del Colegio Fasta Madre Sacramento (ubicado en Torrent), donde tuvo lugar uno de los momentos más significativos de la visita: la celebración de la Santa Eucaristía, en la cual se unieron espiritualmente los miembros de la peregrinación y la comunidad fasteana local.
La Misa fue presidida por el Padre Enrique Silvano, sacerdote que acompaña la itinerancia jubilar de la delegación peruana, y fue concelebrada por el Padre Lisandro Scarabino.
En la homilía, el Padre Silvano invitó a reflexionar a partir de los textos evangélicos sobre el llamado constante a la vida comunitaria y la misión:
“El Evangelio nos habló de la importancia del perdón y la reconciliación con el prójimo y la comunidad”, destacó el sacerdote, remarcando cómo el camino de conversión personal y el perdón mutuo constituyen pilares indispensables para el sostén de la vida apostólica en la Ciudad miliciana.
Comunión entre convivios y continuidad del camino jubilar
Tras la celebración litúrgica, la fraternidad continuó expresándose en una cena compartida en el centro educativo junto a los miembros de los convivios españoles de la región: Nuestra Señora de Fátima, Vera Cruz y San Francisco. Durante el encuentro, los milicianos intercambiaron testimonios sobre las tres décadas de presencia del carisma en Lima y los frutos del apostolado en España.
El Padre Enrique Silvano resumió el sentir de toda la comitiva al concluir la jornada:
“El día de Valencia estuvo lleno de gracias por la visita durante la mañana a la Catedral donde está el Santo Grial y la santa Misa por la tarde en el colegio. Luego se compartió una cena con los convivios españoles (…) Estamos profundamente agradecidos por el afecto y la acogida recibida”.
Tras dejar atrás tierras valencianas, la ruta de la peregrinación jubilar continúa su marcha hacia la ciudad de Zaragoza, para rendir homenaje y ponerse bajo el manto de la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad, antes de cruzar la frontera hacia Francia para llegar al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, prosiguiendo así este itinerario de acción de gracias por los 30 años de Fasta en el Perú.






