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El pasado 2 de junio, 43 miembros de la comunidad educativa del Colegio Fasta Niño Jesús de Lobos participaron de la primera Posta “Vocación y Compromiso”, una iniciativa que reunió a docentes de los tres niveles, directivos, personal de administración, maestranza y comunicaciones en una peregrinación por etapas hacia la Basílica de Luján. La actividad, organizada como un espacio de encuentro, esfuerzo compartido y oración, se desarrolló en tres tramos de 20, 10 y 5 kilómetros, culminando a los pies de la Virgen de Luján.
Para conocer más sobre esta experiencia, conversamos con la profesora Carolina Mongiardini integrante del Departamento de Educación Física del Colegio Fasta Niño Jesús, quien fue la impulsora de la iniciativa y estuvo a cargo de su organización y ejecución junto a los demas profesores y personal del colegio. En esta entrevista nos comparte cómo nació la idea de la primera Posta “Vocación y Compromiso”, los desafíos que implicó llevarla adelante y las vivencias que dejó esta peregrinación hacia la Basílica de Luján.
Carolina, ¿cómo nació la idea de organizar la primera posta del personal del Colegio Fasta Niño Jesús?
La idea surgió porque en el colegio ya existen las postas de varones y de mujeres en en el nivel secundario y en inicial posta con las familias, y queríamos que también el personal pudiera vivir esta experiencia. Vemos que, cuando los alumnos participan de estas actividades, se generan vínculos de pertenencia muy fuertes, tanto con el grupo como con el colegio. Además, son experiencias que favorecen el acercamiento y el crecimiento en la fe. Por eso nos pareció importante que nosotros, como personal del Colegio Fasta Niño Jesús, pudiéramos vivir en primera persona algo de lo que nuestros alumnos experimentan cada año. También sentimos que la posta es una actividad muy distintiva de nuestra institución, una marca propia de nuestro colegio, y queríamos compartirla entre todos los que formamos parte de esta comunidad educativa.

¿Hace cuánto tiempo comenzaron a trabajar desde el Departamento de Educación Física en este proyecto y cuáles fueron los primeros pasos?
Después de la primera Posta de Mujeres de 2025, en una charla con el apoderado legal empezamos a pensar que sería muy lindo que el personal del colegio también pudiera vivir una experiencia así. La idea nos entusiasmó desde el primer momento y nos propusimos trabajarla para poder concretarla en 2026. Por suerte, encontramos mucha predisposición y apoyo, y hoy podemos decir que ese proyecto se hizo realidad…

¿Cuál fue la respuesta de la comunidad educativa una vez que se dio a conocer la iniciativa?
Al principio la propuesta llamó mucho la atención. Había entusiasmo y ganas de participar, pero también muchas preguntas: si había que correr, si se podía caminar, cómo iba a ser la experiencia. Por eso organizamos algunos encuentros previos para que todos pudieran conocer mejor la idea y prepararse.
Esos encuentros resultaron muy lindos. Uno de ellos estuvo centrado en juegos y dinámicas grupales, y nos permitió darnos cuenta de cuánto necesitamos compartir, divertirnos y encontrarnos desde otro lugar. A partir de ahí se empezó a sumar más gente y el entusiasmo fue creciendo.
Te cuento una anécdota: entre los integrantes del Departamento de Educación Física hasta hicimos una apuesta sobre cuántas personas se iban a enganchar con la propuesta. La verdad es que superamos ampliamente nuestras expectativas, y eso nos puso muy contentos.
Lo más lindo fue que la iniciativa fue muy bien recibida y que se sumaron personas de todos los sectores del colegio: docentes, directivos, administración, maestranza y comunicaciones. Esa diversidad enriqueció muchísimo la experiencia y le dio un valor muy especial a la posta.

El pasado 2 de junio finalmente se concretó la posta. ¿Cómo vivieron esa jornada desde el Departamento de Educación Física?
La verdad es que al principio vivimos la jornada con mucho nerviosismo. Teníamos la expectativa de que todo saliera bien y, sobre todo, de poder transmitir a los participantes todo lo que habíamos planificado y soñado para esta experiencia.
Los primeros kilómetros fueron muy emotivos. De a poco nos fuimos relajando porque veíamos que las cosas iban saliendo como las habíamos pensado. Empezaron a surgir charlas, risas, momentos de oración y encuentros que quizás en la rutina diaria del colegio no se dan con tanta naturalidad. Además, llevábamos una mochila con todas las intenciones que las familias de la comunidad educativa nos habían confiado para llevar a los pies de la Virgen de Luján, y eso le dio un significado muy especial a cada paso.
Al llegar a los 10 kilómetros fue emocionante encontrarnos con quienes nos estaban esperando y ver cómo se iban sumando más integrantes a la posta. El clima nos acompañó durante toda la jornada y, aunque el cansancio empezó a sentirse, entre todos nos fuimos alentando para seguir adelante.
Cuando llegamos al último tramo de 5 kilómetros y ya estábamos todos juntos, vivimos uno de los momentos más lindos de la experiencia. Ver a todo el grupo caminando unido y divisar la Basílica de Luján a lo lejos fue realmente emocionante.
Sin dudas, la llegada a la Basílica fue el momento más impactante de toda la jornada. Sentimos una enorme alegría y satisfacción por haber alcanzado la meta, pero sobre todo por todo lo que vivimos y compartimos en el camino. Fue una experiencia que nos marcó profundamente como comunidad.

¿Consideras que esta actividad fortaleció los vínculos entre quienes forman parte de la institución? ¿De qué manera?
Totalmente, porque compartimos tiempo, charlas y emociones con personas con las que no compartís en el nivel o no compartís los mismos horarios. Esto nos dio la posibilidad de conocernos con otros compañeros que en el día a día no lo hubiésemos logrado. Creemos que dará muchos frutos esta actividad dentro del colegio y en la relación entre todos.

¿Creés que esta iniciativa puede convertirse en una tradición dentro del Colegio Fasta Niño Jesús?
Sí, es la idea desde que empezamos a soñar esto; la intención es que quede como una tradición. Pero te cuento que la idea primera fue ir al Cerro Champaquí en Córdoba. Al ser la primera experiencia, nos pareció acertado algo más cercano por temas logísticos, pero bueno… ahora con la actividad realizada y los buenos comentarios de la misma, todo es posible. Tendremos que seguir soñando.

Finalmente, ¿qué mensaje te gustaría compartir con toda la comunidad educativa que acompañó esta propuesta y con quienes quizás se sumen en futuras ediciones?
Queremos agradecer a todos por sumarse, por escucharnos y por decidir ser parte. Nos encantaría que quienes no pudieron estar esta vez puedan vivir más adelante estas experiencias que de verdad llenan el corazón y el alma. Me dio mucha alegría ver cómo esta actividad contribuye a eso que siempre hablamos: vivir en comunidad y compartir estos momentos.
También queremos darles un agradecimiento enorme a los directivos por apoyar este proyecto del departamento de Educación Física; su respaldo fue fundamental para que hoy esto sea una realidad.
Fuente: Ezequiel Nesci – Comunicaciones Colegio






