«Hoy lo sentimos más vivo que nunca entre nosotros», expresó el arzobispo porteño a los miles de asistentes al espectáculo musical que brindó el sacerdote portugués Guilherme Peixoto. Los medios argentinos calcularon en 120.000 personas
La Plaza de Mayo se transformó en la noche del sábado, en un gran espacio de encuentro y oración en torno al recuerdo del papa Francisco, en el marco del homenaje por el primer aniversario de su fallecimiento. En el corazón de la ciudad, el sacerdote portugués Guilherme Peixoto, popularmente conocido como «Cura DJ«, brindó un homenaje único: fe, cercanía y música electrónica, en un espectáculo musical denominado «Todos, todos, todos», que muchos definieron como un verdadero «abrazo» a su legado.
El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, se unió al homenaje al pontífice argentino, por medio de un videomensaje en el que abordó la frase que marcó una época: «Francisco no vino a la Argentina». Con una mirada superadora, el arzobispo propuso entender que «su verdadera visita ocurre cada vez que somos capaces de mirarnos a los ojos, reconocer a Jesús en los más pobres y construir una Iglesia donde realmente haya lugar para ‘todos, todos, todos'».
En un llamado vibrante a los jóvenes, el arzobispo porteño los animó a que «se atrevan a soñar en grande y no dejen que la desilusión les apague la fe» y los invitó «redescubrir el rostro de la misericordia en un Jesús que es amigo, que camina al lado de cada argentino y que nos entrega su perdón y su amor sin condiciones».
El Papa de todos, todos, todos
Durante el espectáculo en la Plaza de Mayo, entre los audios de Francisco, la música y las luces, el padre Guilherme en su cabina de DJ compartió un mensaje de monseñor García Cuerva quien mencionó: «Hoy lo sentimos más vivo que nunca entre nosotros, y va a seguir presente entre nosotros si somos capaces de vivir todo lo que el papa Francisco nos enseñó».
Y subrayó: «Especialmente, hoy también hacer presente una gran enseñanza del Papa, que Jesús es el rostro de la misericordia de Dios. Jesús, nuestro amigo, el hijo de dios, que nos ama con locura, por eso entregó la vida por nosotros, por cada uno de los que está acá, que te ofrece su perdón, que te ofrece caminar a tu lado, que te ofrece la salvación»
Y agregó: «Por eso, ojalá hoy te vayas de este encuentro con el corazón lleno, lleno por haber vuelto a descubrir la figura del papa Francisco y el compromiso a vivir lo que nos enseñó. Pero por sobre todas las cosas, que te vayas con la certeza de que hay un dios que te ama con locura, que Jesús está en tu corazón, que camina a tu lado y quiere lo mejor para vos, te ofrece su perdón, pero, por sobre todas las cosas, te entrega todo su amor».
Al concluir, subió al escenario y delante de los presentes dijo: «Gracias a todos porque vinieron con ganas de encontrarse, entre todos hacemos de este momento una gran fiesta gracias a Dios. No nos cansemos todos de seguir pidiendo por la paz y unirnos al papa León pidiendo por la paz del mundo porque la guerra no soluciona nada. Que el Señor los bendiga a todos y que tengan un buen regreso a sus hogares, que sientan la bendición de Dios como una caricia en el corazón que te ama mucho y que te acompaña siempre, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén».
Multitudinario homenaje musical y religioso
La presentación musical, denominada «Todos, todos, todos», tuvo lugar el sábado frente a la catedral Metropolitana. La Fundación Miserando coordinó la actividad que fue de acceso libre y gratuito.
El sacerdote portugués Guilherme Peixoto, quien trabajó como capellán militar en Kosovo y Afganistán, encabezó la propuesta con una mezcla de ritmos techno y mensajes católicos para conmemorar el primer aniversario del fallecimiento del pontífice argentino.
En declaraciones a los medios, el arzobispo porteño salió al cruce de las opiniones críticas que despertó el espectáculo, por su carácter demasiado informal para una celebración de orden religioso, aclarando que «no se trata de una celebración sacramental, sino de un festival artístico, donde los asistentes podrán recibir el mensaje de Dios de un modo distinto».
Con más de 2,8 millones de seguidores en Instagram, el sacerdote utiliza su consola para promover la «cultura del encuentro» y la tolerancia, una misión inspirada directamente por los desafíos del papa Francisco de alentar a «una Iglesia en salida».+






